Textos de motivación

Aquí podrás leer aquellos mensajes que nos han dejado algo por aprender. Estos textos en su mayoría corresponden a los miembros del grupo 'Navegando en tu Interior' . Si algo te motivó en lo que leíste puedes dejar tu comentario al pie de cada texto.

martes, 5 de junio de 2007

Por Favor Sé Feliz



Nuestra mente es como un magneto y, dependiendo de nuestros pensamientos, atraemos a cierto tipo de gente a nuestro mundo. Nuestros pensamientos pueden atraer personas hacia nosotros. Si crees que todo el mundo quiere abusar de ti, encontrarás personas que lo hagan. Y si consideras que la gente es amable, amigable, por alguna razón la mayoría de las veces te toparás con personas así.

La vida es un aprendizaje contínuo, y una de las lecciones más importantes son las relaciones humanas. Si no aprendemos, tenemos que repetir el curso. A veces se repite el curso con la misma persona, o a veces con otra.

Es fácil caer en la trampa de culpar a los demás.
Nadie puede hacerte infeliz sin tu consentimiento.
No importa lo que hagan ni lo que digan, tú decides como reaccionar.

Si somos honestos con nosotros mismos siempre elegiremos todo en la vida: amistades, trabajo, pareja, pensamientos. Así empezaremos a vivir más plenamente.

Lo que los demás piensen no es asunto tuyo.
Los demás nos respetarán en la medida en que nosotros mismos nos respetemos.
Para asumir el mando de nuestras vidas y vivir a plenitud, el reto es eliminar la compulsión a recibir aprobación.
A fin de cuentas, no se puede más que tener la mente en paz o preocuparse por lo que piensen los demás.

Preocuparse por lo que opinen los demás es un hábito difícil de romper, pero no hacerlo puede acarrear resultados trágicos.

No puedes darle gusto todo el tiempo siquiera a la mayor parte de la gente.
Si lo que temes es que algunas personas puedan pensar que eres tonto, ¡Despreocúpate ! ¡ Seguramente ya lo piensan !

No tienes que complacer a todo el mundo.
Las personas deben respetar tu manera de ser y aceptarte tal y como eres.
Sin perder el respeto por los demás, debes ser sincero contigo mismo.
Si la gente no está de acuerdo con tus ideas y tu estilo de vida, es asunto de ellos, no tuyo.

Una de las características de las personas con decisión y seguras de sí es que no dan explicaciones, simplemente hacen lo que hacen.

Necesitamos pensar y actuar de manera más independiente y sentirnos realizados sin tener que dar explicaciones de todo lo que hacemos a nuestros parientes, amigos y vecinos.

Vive como tú prefieras; dedica tu tiempo a lo que mejor te parezca.
Si decides ofrecer explicaciones, hazlo porque deseas compartir tus pensamientos con otra persona y no porque necesites de aprobación.

Somos felices en la medida que creemos controlar nuestras circunstancias; y asumir el control de nuestra vida frecuentemente implica decir «no».

La única manera de escapar al sentimiento de culpa que otros te infunden es convertirte en tu propio juez.
Rehúsate a atarte a sus conceptos.
Saca tus propias conclusiones y prepárate a pregonarlas.

Para obtener lo que deseas, debes ser más tenaz que la otra persona, establece lo que deseas y no dejes que te desvíen.
Para decir «no» con buenos resultados, debes ser capaz de sostener un punto de vista contrario y no sentirte culpable por ello.

Una vez que sepas decir «no» sin experimentar sentimientos de culpa, asumirás un mayor control sobre tu vida y podrás vivir más felizmente con otras personas y contigo mismo.

Recuerda que a la gente le gusta la fortaleza y espera respeto.

También requiere de espacio.

Para atraer a los demás tenemos que interesarnos en ellos.
Cuando nos interesamos, nos olvidamos de nosotros mismos. La gente te admira cuando defiendes tu postura, aunque pueden no estar de acuerdo con tu causa.

Siempre que admitimos nuestros sentimientos y confesamos nuestro amor a los demás, corremos riesgos.

Se necesita valor.
Nuestros seres queridos necesitan que les digamos que los queremos. Necesitan estar seguros de ello. Un tipo preguntó en alguna ocasión: «¿Cuál es el mejor momento para decir a tu esposa que la quieres?».
La respuesta es: «Antes de que otro se lo diga».

La mayoría de las personas necesitamos momentos de soledad para aclarar la mente, procesar pensamientos, formular estrategias, estar con la naturaleza, ubicar las cosas en perspectiva.

A veces necesitamos estar solos únicamente para extrañar a ciertas personas y quererlas de nuevo.

Las personas maduras no se molestan ante las observaciones desagradables de los demás:

Sólo la gente insignificante hace comentarios desagradables; solamente las personas insignificantes se sienten aludidas. ¡Sé grande!.

Cuando la gente nos contradice, afloran nuestras inseguridades. Tendemos a reaccionar. Pero si renunciamos al vicio de pensar que todo el mundo debe ver las cosas a nuestro modo, no habrá necesidad de discutir.
En cuanto dejemos de querer imponer nuestros puntos de vista, ellos dejarán de imponer los suyos.

No puedes darle gusto a todo el mundo todo el tiempo.
Puedes ocupar tu tiempo en cosas mejores que tratar de persuadir a los demás en contra de tu voluntad.

Déjalos creer lo que quieran.

Pretendemos que los demás nos respeten insistiendo que tenemos razón, y lo que logramos es justamente lo contrario.
Tememos perder el respeto de los demás al admitir que nos hemos equivocado y, no obstante, con ello frecuentemente nos lo ganamos.

Siempre que estamos dispuestos a admitir nuestras equivocaciones, la gente admira nuestro valor y nos trata con compasión; sin embargo, la mayoría de las veces detestamos admitir nuestros errores. Es lógico afirmar que si todo el mundo quiere tener razón y tú estás dispuesto a reconocer a veces que los demás la tienen, te apreciarán por ello.

Decir a los demás que se equivocan es una excelente forma de hacerse enemigos.
Admitir que te equivocaste, puede ser una gran forma de iniciar una amistad.

Si la vida es un juego, hagamos que la gente conozca las reglas.

Para facilitarnos la vida a corto plazo, tenemos que ser serios y demostrar fortaleza.
Las personas no se comprometen a menos que ellas mismas establezcan el compromiso.
A veces no deseamos pedir a alguien que se comprometa por temor a que se rehuse.
Esa es una señal de debilidad nuestra.
Si las cosas no mejoran, significa que vivimos sin aprender.

Las buenas maneras implican modestia más que ostentación.

No se trata de competir, se trata de estar consciente de que no tienes que demostrar nada.

Tu reto en la vida es ser honesto contigo mismo.
La paz mental deriva de un cambio de actitud, no de las circunstancias.

El hecho de no juzgar a nadie no implica que todo el mundo deba parecerte agradable, o que no tengas preferencias; significa adoptar una actitud que te permite estar en paz con quienes te rodean.

Si intentas denodadamente cambiar a la gente, ella te aborrecerá.

Ámate a ti mismo y quiere a los demás lo bastante como para dejarlos en paz, y ocúpate de tus propios asuntos.


Andrew Matthews

domingo, 3 de junio de 2007

El plano Astral


El Plano Astral
Por: Athene Raefiel


El plano astral, también conocido como uno de los siete cielos, es el plano de existencia a través del cual toda vida tangible se experimenta a sí misma. Nosotros nos experimentamos y experimentamos nuestras vidas en el plano astral a cada momento de cada día.

Cuando alguien muere, con frecuencia sucede que otras personas ven lo que interpretan ser el alma dejando el cuerpo, cuando en realidad lo que están viendo es el cuerpo astral. El cuerpo astral es aquel en el que, generalmente, vivimos nuestra vida una vez que el cuerpo físico muere. Digo generalmente porque no todo el mundo necesita continuar viviendo en el plano astral, ya que hay quienes lo han trascendido antes de su muerte física. El plano astral es un cielo de visibilidad; allí uno puede ver, tocar y sentir de manera muy parecida a como lo hacía antes de morir. Es por ello que muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que han dejado el mundo físico y han pasado a ese plano.

En el plano astral existen muchas dimensiones de vida y pensamiento. El bajo astral o la energía entre nosotros y los mundos más celestiales, está lleno con formas de pensamientos negativos que pueden ser descritas como demonios o el infierno. Esta dimensión de energía fue y sigue siendo creada por los procesos humanos de pensamiento y emociones negativas. El bajo astral es como un recipiente para estas energías y siempre estamos sujetos a ellas. Una de las leyes universales dice que los iguales se atraen. Cuando estamos en nuestro más bajo nivel emocional y mental, es cuando más propensos estamos a contagiarnos de estas energías de tristeza, dolor y rabia. Es entonces cuando recibimos un bombardeo de estos sentimientos no deseados y nos aborrecemos a nosotros mismos.

El bajo astral existe para dar cabida a esas energías, ya que fueron creadas por personas a quienes todavía pertenecen, lo deseen o no. Nosotros, al ser creadores de nuestras propias realidades, tenemos la oportunidad de dirigirnos a nuestras creaciones para transmutarlas y también para recrearlas nuevamente. No hay nada en el cielo y la tierra que sea intrínsecamente malo; son solo nuestras percepciones las que hacen que las circunstancias, los eventos y la gente nos parezcan malos.

Cuando una persona aprende a comprender la percepción, entonces tiene la habilidad de ir más allá del bajo astral y sanar sus pensamientos atormentados y sus procesos sentimentales. Esto le permite disminuir su necesidad de experimentar el bajo astral y comienza a ascender dicha dimensión y a adentrarse en los mundos celestiales de belleza, amor y conocimiento. El plano astral es un lugar de visión y de luz. Allí, en el alto astral, tenemos la habilidad de ver los reflejos de los seres y los mundos celestiales. Algunos de estos seres se parecerán y serán llamados guías espirituales, ángeles, maestros ascendidos, consejos de luz, jardines de paz, templos de luz y por el estilo. Este reflejo que percibimos es como ver con nuestros ojos físicos, pero es aún mucho más bello de lo que uno pudiera imaginarse, y la experiencia no puede ser descrita fácilmente con palabras.

La energía astral es invisible al ojo humano, no obstante, es la fuerza que nos da energía en el plano físico. El astral es lo que limita entre los planos físico y etérico de existencia y de conciencia. En la experiencia astral no solo podemos ver a los seres celestiales de otros planos de existencia, sino que podemos viajar dentro de ellos a través de nuestra conciencia.

El cuerpo astral y el plano astral han sido usados por siglos para ver a distancia. Cuando una persona ve un aura o es clarividente, clariaudiente o clarisintiente, de hecho está usando su sensibilidad astral para experimentar tales cosas. Algunos llaman a esto intuición desarrollada. Cuando aprendemos en qué forma somos seres astrales, así como seres físicos, descubrimos que somos capaces de viajar dentro de la conciencia, en vez del pensamiento. Pensar es una experiencia racional basada únicamente en el hemisferio izquierdo del cerebro. La conciencia es el uso de todo el cerebro subconsciente y supraconsciente a la vez.

El astral es un depósito de información que puede brindar revelaciones del porqué y los motivos de las preguntas místicas para quien sepa como usarlo. Allí se pueden accesar los registros Akáshicos para aprender de ellos. El plano astral no puede separarse de otros planos de existencia, así como el plano físico tampoco. Una vez que entendamos que todas las cosas son energía, entonces podemos aprender a comunicarnos con y a través de la energía que somos.

Todos los planos de existencia interactúan dentro de nosotros todo el tiempo; es preciso que nos volvamos conscientes de esta actividad si queremos evolucionar espiritualmente y sobrevivir a los cambios actuales del plano terrenal.

Abundan demasiadas versiones y explicaciones sobre como moverse entre las diferentes frecuencias dimensionales de luz, como si debiéramos comprenderlo y formar parte de esto. Sin embargo, para hacerlo, debemos por lo menos haber dominado el plano físico y el plano astral de conciencia.

¿Como podemos entender la esencia de las frecuencias de la quinta y sexta dimensión, si todavía debemos comprender la cuarta? La energía de la cuarta dimensión tiene que ver con el misterio de la vida y del universo. Tiene que ver con el entendimiento del amor incondicional, así como del amor condicional. También versa sobre cómo entender que somos esas cosas y que debemos convertirnos en ellas. El aprendizaje de la cuarta dimensión se relaciona con la sabiduría y la predicción, la conciencia de la energía y los mundos invisibles manifestados. Está relacionado con la pureza, la confianza y la inocencia.

Cuando hayamos pasado a través de los misterios de la iniciación de la luz astral que nos enseña estas cosas, entonces podremos continuar con el aprendizaje y la conciencia de la quinta dimensión, no antes. Las leyes universales y cósmicas no permiten tomar atajos a aquellos que pretenden ignorar su funcionamiento. Como las teclas de un piano, hay un orden establecido que todo iniciado debe seguir para lograr la ascensión de cada plano y dimensión de conciencia.

La quinta dimensión trata del plano causal y de las leyes de la creación o causa y efecto. No podemos crear con facilidad nuestra propia realidad y una realidad de paz amorosa y armonía sin descubrirla primero dentro de nosotros mismos. Poseer el poder y la habilidad de crear a voluntad es un peligro, y a la vez un honor. Es un poder que se gana a través de nuestra dedicación al misterio de la vida del alma y del espíritu. Los misterios del alma y del espíritu se enseñan y se aprenden a través del Plano Astral.

Cuando podamos transmutar nuestros juicios sobre lo que es bueno y lo que es malo, cuando entendamos que el velo de la ilusión en la vida fue creado por milenios y que es simplemente una distracción de la verdad interna, entonces podremos movernos a la quinta dimensión de aprendizaje y habilidades.

Es cierto que como individuos y como planeta, tenemos acceso a las frecuencias dimensionales de la quinta, sexta y séptima dimensión. Esto siempre ha sido así, pero en esta era se ha vuelto más fácil de percibir para la mayoría. Es verdad que existen frecuencias dimensionales aún más puras que se hallan después de éstas; es también cierto que para experimentar tales frecuencias, debemos ser capaces de vibrar en dichas frecuencias.

Podemos imaginarnos cosas portentosas y maravillosas. La imaginación es una gran herramienta. La verdadera grandeza y revelación viene a través de la experimentación de la verdad; no de imaginárnosla.

El plano astral es nuestro primer paso a otros planos de existencia y conciencia. Podemos usarlos ahora o después de la muerte para explorar los mundos no visibles de majestad y belleza que se encuentran dentro de cada alma. El plano astral resuena con nuestras frecuencias de tercera y cuarta dimensión. Es nuestra escalera para ver la ilusión y dejarla atrás. Es, en esencia, el intermediario necesario para trascender los planos de la forma y entrar en los misterios de lo que no tiene forma.


viernes, 1 de junio de 2007

Las Frecuencias



LAS FRECUENCIAS


por Athene Raefiel


Diariamente todos estamos sujetos a las frecuencias que nos rodean. Es como si fueran radio-ondas que vienen de diferentes direcciones. A través de las frecuencias es como todo se comunica alrededor nuestro.


La tecnologia moderna ha producido una amplia variedad de frecuencias desde el descubrimiento y el invento del telefono, la electricidad, la radio y la television. Ahora tenemos satelites, microondas, telefonos celulares, articulos electricos (electro domesticos), trasmisores, industrias y fabricas, por nombrar algunas. Instalaciones Militares estan siempre trabajando con radares y sonares.


Cada dia nosotros, como individuos, producimos una multitud de frecuencias, generalmente, sin darnos cuenta, asi como nos sintonizamos a otras tantas frecuencias de nuestro alrededor. Las frecuencias emanan de diferentes clases de trasmisores incluyendo la gente y la naturaleza. Nosotros estamos continuamente bombardeados por implicaciones y medios de comunicacion subliminales como tambien por los sentimentos de los demas que estan cerca de nosotros.


Por ejemplo: cuando uno esta esperando turno, en ser atendido en algun lugar, se percibe la frustracion de los demas que tambien estan esperando. O cuando nos encontramos tarareando el single de un aviso comercial el cual nos quedo en la cabeza. Y ¿qué hay de las frecuencias de la naturaleza misma?


Cuando uno se acerca a la naturaleza para alejarse de la rutina de la vida diaria nos inundamos con la misma naturaleza para deshacernos de las frecuencias que nos bombardean diariamente. Asimismo, la naturaleza toma nuestro estado y se confunde como nosotros. Entonces, ¿no hay un lugar donde encontrar frecuencias que nos hagan sentir seguros y en paz?


Cada uno de nosotros debemos producir tales frecuencias si queremos experimentar y habitar entre las mismas. Son raramente parte del mundo externo. Nosotros somos grandes generadores de energia y para crear energia de paz, calma y tranquilidad, debemos volvernos ese tipo de frecuencia y emitirilas. Se hace cada vez mas dificultoso hacerlo dado a que las actividades diarias de otros generadores emergen y bloquean señales tales como las de amor, paz, alegria y armonia. Esto es porque las frecuencias que nos rodean en nuestras vidas no ayudan esas tales frecuencias amorosas y tan deseadas. Entonces, ¿que hacemos?


De lo primero que hay que darse cuenta es de que tenemos que crear un espacio de energia bien claro en nuestro interior y en nuestro hogar. Nuestro espacio y nuestro hogar tienen que transformarse en una zona libre y segura en la cual uno pueda concentrarse y contemplarla. Uno quiere crear tantas frecuencias de amor y armonia posible en uno mismo y en el hogar. Este espacio sagrado nos permite sentirnos en paz y balancear lo que sea necesario, parar, y recargarse o simplemente relajarse y disfrutar del momento. La forma mejor y mas facil de hacer esto es haciendo meditacion y tecnicas de relajamiento. Otra cosa que hay que darse cuenta es que el tiempo es un amigo. Uno es el unico que puede hacerse el tiempo para experimentar y sentir estas frecuencias maravillosas.


Aprendiendo a calmarse y centrarando la propia energia nos permitimos sentir seguridad en vez de sentimientos de estar a la deriva todo el tiempo. Probarse parar de trabajar cuando se tiene demasiado y tomarse unos momentos para respirar hondo y hablarse a si mismo.


El aprender a comunicarse consigo mismo es la llave para mantenerse calmado y enfocar. Uno debe recordarse continuamente que es una persona que esta calmada, relajada y balanceada. Cuando la mente quiere apoderarse y correr rapido hay que recordarle que se logra mas cuando se esta calmo y centrado.


Comunicandose con uno mismo de esta manera es cuando se empieza a prestar atencion del porque nos desbordarmos. Ayudarse a prestar atencion a si mismo, en vez de a lo que nos rodea.


Tambien uno debe hablarle al cuerpo. Las frecuencias que el cuerpo produce son señales muy importantes para la salud mental y emocional. Cuando se ignora lo que el cuerpo requiere y se le trata como que no es un elemento importante en la vida, obligatoriamente se revela . Si el cuerpo no esta bien, no se puede funcionar bien, y uno se vuelve mas suceptible a las frecuencias de alrededor que son perjudiciales. Hay que empezar por amar y respetar nuestro cuerpo como el vehiculo que nos transporta en la vida. Si uno no se quiere a si mismo porque no se quiere el cuerpo, entonces se le emite una frecuencia la cual hace que el cuerpo no se quiera tampoco.


El cuerpo es un juego unico de organismos tan complejos que la ciencia medica esta asombrada y estara por muchos años mas. El cuerpo tiene su propia conciencia y no necesita la mente para funcionar por si mismo. Una persona puede estar en coma o inconsciente y el cuerpo sigue manteniendose por si solo. Lo que uno hace por el cuerpo y con el cuerpo determina como este reaccionara.


El cuerpo necesita ejercicio y buenos habitos alimenticios. Necesita sentirse y ser importante para la persona que lo tiene. Es el vestido que uno decidio vestir en esta vida, entonces hay que cuidarlo y asegurarse de descansar apropiadamente.


Frecuencias Emocionales


Todos los dias, nosotros emitimos frecuencias a travez de nuestras emociones mas que desde otro lugar. Como nos sentimos de un momento a otro es una frecuencia que es transmitida a todos los centros nerviosos de nuestro cuerpo, asi como a nuestra mente. Cuando nos sentimos mal o emocionalmente decaidos, ponemos un gran esfuerzo en nuestros organos y en el sistema nervioso. De ahi que el estres y la depresion pueden matar.


Nosotros tenemos las herramientas necesarias para contrarrestar estos efectos buscando, constantemente, metodos de relajamiento y sentirnos bien en cuanto a la vida y a nosotros mismos.


Lo que sigue es encontrar nuestro Dios o Diosa, eso es todo. Todos necesitamos sentir que nuestra vida tiene un proposito. Todos necesitamos creer y tener esperanzas para sentirnos vivos y en paz. Algunos piensan que lo lograran teniendo una familia y un trabajo. Otros saben que la paz eterna y la armonia interior vienen de entender que somos espiritu.


Es importante volverse la esencia-espiritu que somos. Sin las frecuencias del alma y del espiritu en nuestra vida todo lo que tenemos son frecuencias de los humanos, de las plantas y de los animales. Tambien estamos continuamente sometidos a las frecuencias del bajo plano astral donde habitan todas las emociones negativas y los pensamientos.


Cuando entramos en esas frecuencias diariamente, nos encontramos que sentimos que es una tentacion. Nos han enseñado que lo que pensamos y sentimos que esta mal es una tentacion. Nosotros somos seres fuertes que tenemos la habilidad de elegir entre lo bueno y lo malo. Cuando nuestras energias emocionales y fisicas estan bajas, estamos facilmente expuestos a las frecuencias que nos rodean.


Tenemos tambien la habilidad de curarnos traumas emocionales de nuestro pasado y cambiar la frecuencia dentro de nosotros mismos que nos mantiene propensos a la negatividad.


Reprogramando nuestras frecuencias


Frecuencias son resonancias. Cuando nos damos cuenta de que podemos cambiar y controlar nuestras resonancias, empezamos a cambiar nuestras propias frecuencias. Mucha gente hace esto a traves de oraciones, mantras, afirmaciones, tonificandose, invocando la sagrada luz de la vida. Utilizando estos metodos, empezamos a alcanzar frecuencias donde queremos resonar con amor y armonia. Si los humanos podemos emitir esa vasta variedad de frecuencias, imaginemonos la frecuencia que emana el Universo y lo Divino. Aprovechando estas frecuencias nos permitimos empezar a tener resonancias mas altas que las de la tercera dimension y empezar a resonar con algo mas hermoso y sostenido.


Para poder llevar esto a cabo, se necesita cambiar los habitos de como pensar y reflejar nuestros pensamientos. Se necesita utilizar la imaginacion asi como hacerse tiempo para practicar las oraciones, mantras, afirmaciones, etc. Todo lo que vive se comunica con frecuencias. Una vez que uno le toma la mano y se acostumbra a la orquesta que uno es, y a resonar con las frecuencias de amor, luz y belleza que existe en los reinos divinos, es relativamente facil hacerlo.
Nosotros, los humanos, somos como el factor importante de la armonia universal, necesitados a permanecer conectados a las frecuencias divinas que nos mantienen centrados y en paz.
A pesar de que cada dia es un desafio estar centrado y enfocado en las energicas frecuencias, que estan disponibles, del cielo y de lo divino , es un desafio que vale la pena el esfuerzo y el tiempo que nos toma.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Visualización y Energía




Coloca tu cuerpo en una posición cómoda, puede ser sentado o acostado. Luego trata de regular tu respiración, haciéndola más profunda y lenta. Relaja tu cuerpo lentamente, empezando por los pies y subiendo por tu cuerpo hasta llegar a tu cabeza. Escucha atentamente tu cuerpo y concéntrate en los latidos de tu corazón, haciéndolos más lentos y tranquilos.

Cuando sientas que tu cuerpo está totalmente relajado, visualiza en medio de tu pecho una pequeña luz, puede ser blanca o azul, la que prefieras. Esta visualización debes acompañarla de sensaciones reales en tu cuerpo, como algo de calor producido por esta luz. Deja que tu pecho se llene de esta luz mientras se va formando una pequeña bola de energía compuesta por esta luz. Lleva esta luz por todo tu cuerpo, lentamente. Lleva esta esfera de luz a tus pies y tus piernas, luego llévala por tu vientre y tu corazón, pasa la esfera por tu cuello y por tu cabeza. Por último lleva esta esfera de luz de nuevo a tu pecho y visualiza como esta se divide en dos y pasa lentamente por tus brazos hasta llegar a tus manos. Allí la energía sale por la punta de tus dedos y se aloja en la palma de tus manos, formando dos esferas de luz dentro de ellas. Únelas, formando una gran esfera de luz. Mantenla allí unos instantes, siente como es su forma, su tamaño, siente si es fría o caliente, siente si tiene algún peso. Luego suelta esa energía al aire; siéntete liberado y ligero como una pluma.

Esta técnica también la puedes emplear para dirigir la energía para un objetivo en específico o para liberar tu energía en un ritual.


El Árbol
Este ejercicio es ideal para cuando te sientas decaído, falto de energía. Los árboles son receptores por excelencia de la energía que emana el sol, por esto, cuando esta nos hace falta, los árboles nos pueden brindar un poco.

Escoge un árbol grande, lleno de vida, mejor si está rodeado de mucha naturaleza. Siéntate a su lado en posición de flor de loto o en una posición que te resulte cómoda. Coloca tus manos en el árbol, tómalo firmemente. Empieza a respirar profundamente y a relajarte. Visualízate a ti mismo sentado junto al árbol. Puedes ver adentro del árbol, como si su corteza fuera de vidrio. Visualiza los canales por donde corre la sabia mientras rodea el árbol por todos lados, como nacen en las raíces y recorren el tronco del árbol y como muchos otros canales se desprenden del canal del tronco y llegan a cada una de las hojas. Ve cómo suben los canales hasta la copa del árbol y vuelven a bajar hasta llegar de nuevo a las raíces.

Ahora ve cómo un canal empieza a nacer del canal del tronco y se dirige a tus manos, las atraviesa y empieza a recorrer todo tu cuerpo, llegando a cada rincón del mismo. Siente como la sabia, que es la vida del árbol, empieza a recorrer tu cuerpo, limpiándolo y llenándolo de nuevo de energía y vitalidad. Visualiza como el sol lanza sus rayos de energía a la tierra, los cuales son absorbidos por las hojas del árbol y llegan a ti a través de los canales de tu cuerpo. Eres uno con el árbol.
Cuando te sientas de bien, lleno de energía, visualiza como los canales de tu cuerpo se empiezan a recoger y a desaparecer, el canal que te unía con el árbol vuelve al canal principal y el árbol se hace visible de nuevo. Abre los ojos y dale gracias al árbol por haber compartido su energía contigo.


(Enviado por Ceci)


Aprendiendo a amar


Yo estoy aprendiendo...

Yo estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aún cuando ellas me defrauden, aún cuando se salgan del ideal que yo tengo de ellas, y aún cuando ellas me hieran con palabras ásperas o acciones irreflexivas.

Es difícil de aceptar a las personas así como ellas son, y no como yo quiero que sean. Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo, porque yo estoy aprendiendo a AMAR

Yo estoy aprendiendo a escuchar. Para escuchar con los ojos, con los oídos, con el alma, y con todos los sentidos, lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos tristes, y las manos inquietas. Para escuchar el mensaje que esconden las palabras, para descubrir la angustia guardada, la inseguridad enmascarada, y la soledad encubierta. Para penetrar en la sonrisa falsa, la felicidad simulada, y la adulación exagerada. Para descubrir el dolor de cada corazón, para descifrar el porqué de las lágrimas. Poco a poco, yo estoy aprendiendo a amar.

Yo estoy aprendiendo a perdonar, porque el amor perdona, limpia las heridas, y borra las cicatrices que la incomprensión e inseguridad grabaron en mi corazón herido. El amor alivia la herida que dejaron los pensamientos dolorosos, y no cultiva las ofensas con piedades y autocompasión. El amor perdona, da alivio, y extingue todo el dolor en el corazón.

Yo, paso a paso, estoy aprendiendo a perdonar y a amar. Yo estoy aprendiendo a descubrir el valor dentro de cada vida. Estoy aprendiendo que el afecto y la aceptación, son necesarias para soportar las experiencias duras vividas a lo largo de los años.

Yo estoy aprendiendo a ver el alma de las personas, y las posibilidades que Dios les dio. Yo estoy aprendiendo, aunque tropezando, yo estoy aprendiendo. Estoy aprendiendo a poner de lado mis propios dolores, mis intereses, mi ambición y mi orgullo, cuando éstos impiden el bienestar y la felicidad de alguien.

!Pero, cómo es de lento aprender¡, y !cómo es de difícil amar!. Aún así, yo estoy aprendiendo a AMAR.

¿Y tú, ya sabes AMAR?


(Enviado por Ceci)

jueves, 3 de mayo de 2007

La Soledad


La soledad no es que no haya nadie.
La soledad es ir acompañado por la calle,
ver algo que nos llama la atención y
saber que uno no puede comentarlo,
porque al que viene a nuestro lado no le importa,
o no nos escucha, o se encoge de hombros,
o mira y ni siquiera se encoge de hombros.

La soledad es oir que ponen en la radio
aquella vieja melodía que nos eriza la piel
y nos vuelve de dieciocho años los recuerdos...
salir corriendo para decirle: "Ven...
ven a escuchar..."y que él responda ya voy...
y cuando llega al cuarto o a la cocina o
al salón, allá donde lo espera tu corazón
y tu impaciencia, el locutor está diciendo:
"La melodía que acabamos de escuchar era..."

La soledad es que él haya regresado a casa,
y en vez de quedarse contigo en la cocina
mientras fríes unas milanesas,
se vaya a leer el diario o
a mirar el noticiero de T.V.

Y es, que se olvide de que antes de irse
a trabajar, a la mañana, quedaron en ir
al cine por la noche y al llegar por la
noche se quite los zapatos, la corbata y
la chaqueta y no mencione ni por
casualidad la invitación de la mañana.

La soledad es estar esperando,
aunque el que esperemos esté
junto a nosotros... junto, al lado...
pero no CON NOSOTROS.
Oyéndonos, no escuchándonos.
Mirándonos, pero no viéndonos.
Estando...no acompañando, ni participando,
ni tratando de entender.

La soledad es querer gritar que aquí,
dentro del pecho, se revuelve un dolor formado
por silenciosos llantos disimulados,
preguntas sin respuesta. Es que no podamos
decir que nos va mal, pero que tampoco
podamos decir que hay una luz
de entusiasmo y de ganas en nuestra vida.

ES RESIGNARSE a que los demás lo vean
a uno como apacible y dulce.
Que piensen que esa apariencia es
producto de una maravillosa paz interior,
de una sabiduría que los años han
ido dejando lujosamente en nuestro ser.

La soledad es empezar a decir:
"Me da lo mismo" o "No te preocupes...",
cuando quisiéramos gritar:

"DEBE SER HOY Y AHORA" "QUIERO IR...
QUIERO HACER...QUIERO VER...
QUIERO HABLAR"

"Dios mío,quiero hablar."
Hablar y hablar hasta decirlo todo,
hasta sacarnos de adentro todas las palabras
que el miedo y la tristeza y el desgano
han ido amontonando y mutilando y
nos pesan como si fueran bloques de granito...

La soledad es saber que la piedad de los
demás no existe, que la infelicidad les
causa espanto y miedo porque temen
que sea contagiosa...es saber que
para estar acompañados hay que bañarse,
hay que peinarse bien, vestirse
cuidadosamente y parecer totalmente
despreocupados y dichosos, sin necesidades
apremiantes, sin problemas...y sin que nadie,
nadie se de cuenta que estás solo.


Poldy Bird

Todo tiene razón de ser


Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y nos damos cuenta que esto pasa porque debe ser así; para servir a un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar, tu sabes quienes son esas personas, y cuando fijas tus ojos en ellas, sabes que cambiarán tu vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen desproporcionadas, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas esas cosas, nunca conocerás tu potencial, tu fuerza o el poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida, nada sucede por casualidad o por suerte... enfermedades, amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterias, todo ocurre para probar los límites de tu alma.

Sin estas pequeñas pruebas, la vida sería como una carretera recien pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura; mas... empañada y sin razón.

Las personas que conoces afectan tu vida, las caidas y los triunfos que tu experimentas crean la persona que eres. Incluso, se aprende de las malas experiencias, es más, quizas sean las mas significativas... si alguien te hiere o rompe tu corazón, dale las gracias porque te ha enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas pero valiosas.

Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender todo lo que puedas, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de hacerlo.

Escucha a la gente, permitete enamorarte, liberate y permitete poner tu vista en un lugar elevado, mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo, repitete a ti mismo que eres un ser magnifico y créelo; si no crees en ti mismo nadie más lo hará.

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela... no olvides que el universo tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros y debemos aprender a descubrirlo.



Desconozco su autor

(Enviado por Ceci)